TIP de cocina ¿Cómo evitar que los revueltos y tortillas se pongan grises?

 

En muchos programas de alimentación, utilizamos el huevo por  su gran contenido de proteína y porque es fácil para trabajarlo.  Dependiendo del objetivo del Plan Nutricional (TrainMe, FitMe, FitMe-Plus), lo utilizas entero (yema y clara) o si quieres más proteína y no mucha grasa, entonces utilizas más huevos pero quitándole la yema.  Al tener la zona grasa tan definida, es muy fácil de adaptarlo a nuestros objetivos.  Por tal motivo me ha parecido interesante aportar este Tip culinario, con el fin de que no sea sólo funcional sino que tenga una buena apariencia. Como dicen por ahí “la comida entra por los ojos”.

Antes que nada, por una cuestión de Seguridad Alimentaria: para nuestros revueltos y tortillas, siempre escogeremos huevos frescos, limpios y sin fisuras, cocinando el huevo hasta que esté bien coagulado (eliminando con esto la posible presencia de bacterias patógenas, aunque mueren fácilmente al aplicarles calor).

Finalmente, la forma en que evitaremos que los revueltos y tortillas se pongan grises es bastante sencilla.  En resumen, el principal responsable de ese color grisáceo verdoso que aparece al cabo de un rato, es el hierro contenido en el huevo, que al entrar en contacto con el aire y el calor, se oxida. Es el mismo proceso que le ocurre a un tornillo, por ejemplo. Entonces necesitaremos un “secuestrador” de hierro,  por lo que agregaremos un poco de leche durante el cocinado.  El calcio de la leche “secuestra” el hierro del huevo y así evitamos su oxidación.  Nuestras tortillas y revueltos no volverán a verse grises y mantendrán su aspecto apetecible por más tiempo …

 

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